Una superstición, según los diccionarios, es una creencia contraria a la razón. Sin embargo, en más de una oportunidad, por muy incrédulos y razonables que seamos, muchos de nosotros hemos evitado pasar por debajo de una escalera, nos hemos persignado al cruzarnos con un gato negro, o tocado madera ante la mención de algún mal augurio. Por si acaso, decimos. Creyentes o no, lo cierto es que las supersticiones forman parte de nuestro día a día y, si bien algunas tienen su origen en la religión, ya se perpetúan de generación en generación en el imaginario popular.
Pero ¿qué elementos componen una buena superstición? Lo primero es que todas implican un elemento externo a la persona, ya sea objeto, acción o circunstancia; este será determinante en que la superstición se cumpla o no. Lo segundo, es que se alimentan del miedo, o, cuando más, de la incertidumbre que un acontecimiento x produce en la persona.
Pero, más allá del efecto psicológico que generan, hablemos en lo siguiente de las supersticiones más populares en Cuba, sus significados y orígenes en la medida de lo posible.
El gato negro y la mala suerte#

Esta no es una superstición exclusiva de Cuba; de hecho, se piensa que su origen está en la Europa de la Edad Media cuando la Inquisición comenzó la cacería de brujas, que no era más que la persecución a mujeres curanderas cuyas prácticas se asociaban erróneamente con la hechicería. Muchas de estas mujeres tenían como mascota un gato negro, que se asoció, a su vez, como su ayudante. De ese mito, nació la creencia o superstición de que el gato negro trae mala suerte, aunque en algunos países el hermoso felino se asocia con todo lo contrario por lo que está bien visto tener alguno merodeando por la casa.
Si te barren los pies, no te casas#

Esta superstición es muy doméstica y propia de nuestras abuelas. Se piensa que proviene de siglos pasados, específicamente de la España del XVI, donde la gente asociaba a la escoba con toda clase de sucesos malignos (nuevamente las brujas🧙♀️, ¿recuerdan?). Además, las escobas estaban fabricadas de retama, una planta a la que se le atribuían propiedades sexuales y para nadie es un secreto que la libertad sexual en esos siglos era también sinónimo de soltería.
Pica, pica y fluye el dinero#

Se cuenta que esta superstición proviene de África, así que no es para nada extraño que haya calado tan hondo en nuestra pequeña isla que, por demás, nunca ha estado favorecida económicamente. La creencia popular indica que si te pica la mano derecha llegará dinero extra o te propondrán un trabajo con un gran sueldo; si por el contrario, es la izquierda la que produce comezón, entonces prepárate, pues tendrás que hacer un gasto enorme. ¿El consejo si esto último sucede? Rascarte mucho para evitar que se cumpla la superstición 🤑.
Un sorbo de ron a los santos#

Este es un ritual que no puede faltar en toda fiesta o celebración cubana donde la bebida por excelencia es el ron o el aguardiente. La creencia popular proviene precisamente de la ofrenda que se hace, desde la religión afrocubana, a los orishas. Lo ideal es verter el pequeño sorbo en una esquina, y hacerlo con el primer trago, justo al abrir la botella.
Pasar por debajo de carteles o señales de tránsito frustra los planes de viaje#

Decirle a un cubano que algo podría frustrar sus planes de viaje, con lo entusiastas que somos por recorrer el mundo, prácticamente asegura que evite cruzarse con ese “algo”. Por ello quizás evitamos pasar por debajo de los carteles o señales de tránsito, aún más aquellas que contienen un auto o un avión estampado. Es posible que el origen de esta superstición, bastante autóctona, esté relacionado con otro mito: el de evitar pasar por debajo de una escalera que, a su vez, proviene de la creencia cristiana donde todo con forma de triángulo simboliza la Santísima Trinidad y, por tanto, profanarlo podría traer consecuencias nefastas. Otros mitos también están relacionados con la ruptura de los planes como, por ejemplo, sentarse encima de una mesa o abrir una sombrilla bajo techo.
El sillón que se balancea solo#

Más de un escalofrío nos produce ver cómo un sillón se balancea solo. Tanto es así, que enseguida muchos corremos a paralizar el cómodo balancín, con tal de apaciguar a los espíritus que pueden ser atraídos por el movimiento. El mito nos llega de la creencia irlandesa que asegura que una silla mecedora resulta una invitación a los fantasmas para que tomen asiento. Así que, quién sabe, pero quizás una silla que se mece sola sea señal de que estos espíritus ya tomaron posesión de la casa 👻.
Si se te bota la sal… estás sala’o#

La sal es un condimento que preserva los alimentos, por tanto no es de extrañar que se asocie con la perdurabilidad y lo estable. Por ello, cuando la sal se derrama los supersticiosos aseguran que se rompe todo el balance. A partir de entonces estás “sala’o” — como se dice en buen cubano — , y todo puede salir mal. Algunos asocian el origen de este mito con la Última cena, momento bíblico donde se asegura que Judas vertió sal en la comida y, desde ese momento, todo fue a peor.
Tocar madera#

En siglos pasados, existía la creencia de que en el interior de los árboles habitaban duendes y hadas, seres que podían conceder la buenaventura a quien la buscara. Por otra parte, desde una perspectiva más cristiana, los feligreses relacionaban tocar la madera con palpar la cruz de Jesucristo, en un acto de absoluta fe y devoción. De manera que con el paso del tiempo, tocar madera simboliza la protección contra toda mala fortuna.
Los golpes en los codos te los manda tu suegra#

Pocos golpes duelen más que aquel que nos damos en el codo. De acuerdo con la ciencia, esta región de nuestro cuerpo suele ser más dolorosa ante cualquier impacto pues está desprovista de músculos, así que el golpe va directo al tejido que cubre el hueso. Sea como fuere, lo cierto es que la fábula popular apunta a que ese terrible dolor fue enviado, mágicamente, por la madre de tu pareja, quien por lo general no las tiene todas contigo. No olvidemos nunca que si una relación afectiva ha sido cuestionada, por los siglos de los siglos, es precisamente aquella que se establece con la suegra, aunque no sabemos a ciencia cierta cuánto de mal ganada fama o de verdad hay en ese mito.
Pisar caca de perro da buena suerte 🐕#

Desafortunadamente en muchos países no existe la cultura de recoger las heces de nuestros perros, y Cuba es uno de ellos; así que puede que en algún momento puede que una porción de estas termine en nuestros zapatos. Pero, no hay que temer: la creencia popular apunta a que este hecho es sinónimo de buena suerte o de un buen presagio. La superstición, según se conoce, proviene de los campos y de la tradición campesina, donde se considera a las heces de los animales como un gran recurso para una gran cosecha. ¿Por qué entonces específicamente con el perro? Quizás porque este es uno de los animales domésticos o mascotas más comunes.
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