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Las bicicletas reconquistan La Habana

Un grupo de jóvenes cubanos promueven el uso de la bicicleta como transporte ecológico y saludable.

Andy Muñoz Alfonso 6 mins
Las bicicletas vuelven a tener protagonismo en La Habana

Los que vivimos en Cuba durante los años noventas tenemos una relación especial con las bicicletas. El Período Especial marcó un punto de giro. Toda la infraestructura del país quedó afectada y el transporte público devastado.

Entonces, los cubanos, en busca siempre de alternativas, empezamos a optar por movernos en bicicleta, en su mayoría de origen chino o soviético. Y “pedalear” terminó como un símbolo de aquella etapa de carencia extrema.

En la actualidad, un grupo cada vez más numeroso de jóvenes intenta revertir ese estereotipo. Desean promover el uso de la bicicleta como un medio de transporte ecológico y saludable; a tono con lo que sucede en el mundo.

Uno de esos entusiastas es Yasser González, quien desde 2015 promueve en la Isla los eventos de Masa Crítica , bajo el nombre de Bicicletear La Habana .

“Le llamé Bicicletear La Habana cuenta Yasser para no asustar a nadie con las palabras ‘masa’ o ‘crítica’. El crecimiento fue posible porque el evento corrió de boca en boca y, además, Facebook tenía mayor alcance en Cuba gracias a que el precio del Internet bajó ”.

Con este proyecto, Yasser intenta despojar a las bicicletas de su “signo de pobreza”.

“Es vital borrar a los habaneros el trauma sobre la bici para que sea asumida en la vida cotidiana y potenciar de una vez principios de sostenibilidad, reducción del ruido y la contaminación producida por los carros”, dice el fundador de Bicicletear La Habana. “Somos una alternativa objetiva para el futuro de La Habana”, concluye.

En los últimos años ha surgido un segundo momento de masividad en la práctica ciclística en Cuba. Ahora a partir de la conciencia de sostenibilidad y desde conceptos urbanísticos más avanzados.

Antes de adentrarnos más en el caso cubano, veamos cómo han evolucionado los sistemas de bicicletas públicas en el mundo y cómo se puede adaptar a Cuba.

¿Cómo llegamos a los actuales sistemas de bicicletas públicas?
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El sistema de bicicletas públicas comenzó en la década de 1960
El sistema de bicicletas públicas comenzó en la década de 1960. Foto: Jordan/ Unsplash.

La evolución de los servicios de bicicletas públicas en el mundo ha transitado por “cuatro generaciones”, según un estudio del programa europeo NICHE (New and Innovative Concepts for Helping European Transport Sustainability).

  • Todo comenzó en 1965, en Amsterdam, conocida como la “capital del pedal”. Allí se puso en marcha el primer modelo conocido de bicicletas comunitarias. El White Bike Plan trató de instalar 20 mil bicicletas.

Este plan proporcionaba bicis gratis que debían utilizarse para un solo viaje y luego dejarlas a otra persona. No funcionó: pasado un mes, la mayoría de las bicicletas fueron robadas o abandonadas.

  • En la segunda generación (década de 1970) ya se cuenta con lugares específicos para coger y estacionar las bicicletas. El área de uso está bien delimitada. El sistema es muy simple, pero bien pensado para evitar robos porque las piezas de esos vehículos eran diferentes al resto de uso privado.

Ejemplos exitosos de este tipo lo encontramos en el CityBike de Copenhague o en La Rochelle, Francia, en 1974. Allí se puso en funcionamiento un programa de préstamo gratuito, llamado Vélos Jaunes (Bicicletas Amarillas). El modelo, que sigue en marcha hoy día, constituye uno de los primeros ejemplos de éxito de un fenómeno que explotaría décadas más tarde.

  • A finales del siglo pasado llega la tercera generación con las Smart Bikes (bicicletas inteligentes). Para la estabilidad del sistema fue necesaria la introducción de tecnologías que permitieran localizar las bicicletas y saber quién las usaba.

La principal novedad radica en el empleo de tarjetas magnéticas y la reserva online. Los procesos se automatizan y funcionan 24 horas. El hurto se evita porque los clientes dejan una fianza como garantía. Este es el modelo más extendido en las grandes urbes porque es costoso, complejo y solo rentable a gran escala. En 1998 la ciudad francesa de Rennes “inauguró” este sistema, que todavía tiene vigencia en muchos países.

  • La cuarta generación es, a nivel técnico, parecida a su antecesora. Marca la diferencia al estar integrada dentro del transporte público, con tarifas compartidas y cobertura más allá del centro de la ciudad.

Más de 500 ciudades en 49 países del mundo cuentan con programas de bicicletas compartidas, con una flota de más de medio millón de bicis. Usualmente, los gobiernos locales promueven estos proyectos, aunque también existen ejemplos de colaboración pública-privada que se dedican a promocionar el uso de la bicicleta en las ciudades.

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Los pimeros domingos de cada mes La Habana se llena de bicicletas
Los pimeros domingos de cada mes La Habana se llena de bicicletas. Foto: Fonoma.

En Cuba, para que las iniciativas privadas vayan más allá del “city tour” y el uso de la bicicleta se conviertan en un modo de vida extendido es necesario que las instituciones sumen su apoyo.

En noviembre de 2018 surgió Ha’Bici , el primer sistema de bicicletas públicas en Cuba.

El proyecto se hizo realidad tras un año de colaboración entre la Oficina del Historiador de La Habana, el emprendimiento Vélo Cuba, el Gobierno Vasco y la empresa Tecnalia, quienes suministraron los 60 vehículos utilizados.

La operación inició con dos modalidades:

  1. Los suscriptores: Por 60 pesos (2,50 dólares) mensuales pueden usarlas una hora diaria.
  2. Los ocasionales: Cada hora cuesta 50 pesos (2 dólares).

No es obligatorio transitar exclusivamente dentro de los límites de La Habana Vieja. Sin embargo, los puntos de entrega están solo en esa zona.

Masa Crítica recorre varias zonas de La Habana
Masa Crítica recorre varias zonas de La Habana. Foto: Fonoma.

Siguiendo concepciones diferentes, existen otros emprendimientos en cuyo centro está la bicicleta. Vélo Cuba, por ejemplo, es un grupo de trabajadores privados(en su mayoría mujeres) que comenzó como un taller de reparación de bicicletas. Hoy es, además, un proyecto comunitario con la premisa de promover el empoderamiento femenino. “A partir de estas actividades comenta Nayvis Díaz Labaut, fundadora del proyecto fue que el gobierno local y la Oficina del Historiador comenzó a conocer un poco sobre nosotros”.

Fue así como unieron fuerzas con Ha’Bici. En Vélo Cuba se encargan de la parte técnica de las bicicletas. De esta forma, continúan con sus talleres privados, pero con la alianza se han expandido y tienen una nueva sucursal en el Paseo del Prado.

Otros emprendimientos son Citykleta (city tours), Cubyke (excursiones en ciudades y reservas naturales), Rutabike (tours en bici para cubanos), Ricobike (recorridos rurales) y Jíbaros MTB (Agencia de cicloturismo / Copa Viñales de mountain bike).

Andar en bici nos brinda ventajas como la flexibilidad en el desplazamiento; reducción de los gases contaminantes, cero ruido y mayor bienestar gracias a que evita el sedentarismo. Te mueves, te ejercitas.

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