
El año inicia con unos 3 millones de celuares conectados a los datos móviles, casi 125 mil hogares con Internet, un millar de zonas WiFi, 6 millones de líneas móviles… La Isla, que hace poco era uno de los países más desconectados, ahora está más cerca del resto del planeta, al que con gracia los cubanos llaman “el mundo real”.
Las cifras son esperanzadoras, aunque tampoco motivo de celebración. La mitad del territorio aún tiene solo cobertura 2G, más del 90% de las casas no cuentan con acceso a una conexión ADSL ni WiFi, los precios continúan demasiado altos y la calidad de los servicios es inestable.
El lado positivo es que la vida en la nación caribeña ha cambiado desde que cuenta con conectividad en los celulares.
Para un país con millones de emigrantes es vital comunicarse con sus amigos y familiares en el exterior. Por fin, muchos cubanos han tenido esa posibilidad. Hacer una videollamda desde la habitación, enviar una foto mientras caminan por la calle, reunir a toda la familia en un grupo de Whatsapp… acciones sencillas que en Cuba parecían ciencia ficción hace par de inviernos.
Las redes sociales se han sumado a la cotidianidad. Incluso, existen jóvenes que viven de su actividad online: youtubers e influencers con decenas de miles de seguidores.
Los negocios privados también se han beneficiado de esta gradual apertura de Internet. Cada vez es más frecuente que pequeños emprendedores promuevan sus productos en Instagram o empleen las aplicaciones de mensajería para contactar con los clientes.
El acceso a la información contribuye a ampliar los horizontes de la ciudadanía. Las redes son una nueva voz para compartir los problemas y debatir sobre soluciones.
Bajar los precios y aumentar el acceso a los servicios#
El 2020 empieza con buen pie: la red 4G/LTE llega a Cienfuegos, última provincia que faltaba, y anuncian rebaja de 30 centavos en el precio del Internet en las zonas WiFi y salas de navegación.
Los retos sobran para este año. La cobertura de la red 4G/LTE debe crecer más allá de las cabeceras de provincia, los polos turísticos y la capital. Solo el 13.5 por ciento de las personas que se conectaron a Internet por datos en noviembre pasado pudieron hacerlo desde la 4G.
El Internet en las casas sigue siendo un privilegio de muy pocos. Apenas el 3,2 por ciento de los hogares cubanos cuentan con Nauta Hogar .
Todavía la mitad del archipiélago tiene solo 2G, o sea, desde esas zonas es imposible conectarse a Internet por datos móviles.
Los precios son un reclamo constante de los usuarios. Las llamadas a 35 centavos el minuto, los paquetes de datos entre 5 y 45 CUC, el Nauta Hogar entre los 10 y 70 CUC… todo eso en un país donde el salario medio mensual está por debajo de 45 CUC.
Mejorar la calidad de la conexión 3G y de todos los servicios en general, así como tener una comunicación más diáfana con sus clientes; serían otros aspectos que debe solucionar la única Empresa de Telecomunicaciones en Cuba (Etecsa ).
¿Qué otros retos tiene Cuba para el 2020 en cuanto a telecomunicaciones? Déjanos tu comentario.
