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Jovellanos, pueblo oscuro… pero con Nauta

“Jovellanos, pueblo oscuro…” recitan resignados los habitantes del que fue asentamiento cimarrón, feudo azucarero, emporio industrial…

Charly Morales 3 mins
…o sea… ¿en cuatro patas?

“Jovellanos, pueblo oscuro…” recitan resignados los habitantes del que fue asentamiento cimarrón, feudo azucarero, emporio industrial, paraíso del machetazo, fábrica de deportistas y municipio en ruinas, donde pegar tarros y fajarse le disputan el título de pasatiempo local a la bolita… por ahora.

Resulta que a Bemba, como también es conocido este pueblo de Matanzas, llegó Internet. No a lomos de la WiFi, si no por cable, hasta el Joven Club del parque central, con su monumento a Domingo Mujica y su fuente de agua estancada. Muchos se preguntan cuándo pondrán una zona para la conexión inalámbrica, no solo para evitarse el ir hasta Matanzas, Cárdenas o Varadero, si no para estar a tono con el resto de Cuba. O como proclama ETECSA, en línea con el mundo…

Jovellanos tuvo su típica estación de trenes… ahora ni eso…
Jovellanos tuvo su típica estación de trenes… ahora ni eso…

En honor a la verdad, navegar por Internet no le come el coco a la gente en Jovellanos, más preocupados por ligar un “parlay” que por descubrir los mundos del multi-verso digital. Pero ya muchos no van a la oficina comercial de ETECSA solo a pagar el teléfono o ponerle una línea al celular, si no a hacerse una cuenta Nauta para tener correos unos, para conectarse otros.
Estos son los vanguardistas, los que ven más allá de la tendedera que conecta casas y barrios, que por una módica cuota te garantiza un chat pedestre, la posibilidad de jugar en red, y una selección del Paquete y una versión pirata de Revolico que prioriza clasificados matanceros, con unos banners que se venden como videos, aunque solo son un vistoso pase de diapositivas.

Cuidado con el password y la contraseña
Cuidado con el password y la contraseña

Sin embargo, los “outsiders” sabemos que ESO no es estar conectados… Y revisar el correo y Facebook llega a ser una necesidad tan patológica como laboral. Por no hablar de quienes ya han probado el IMO, esa suerte de ouija moderna que nos comunica con familiares y amigos en un Más Allá del que se puede volver, aunque no muchos lo hagan, o quieran hacerlo.
En las calles, desandadas por bici-taxis, motorinas y algún cochero fuera de circuito, se dice que pronto habrá WiFi en el parque, y quizás Internet en los tres Joven Club del pueblo, y no solo en uno, donde hay dos máquinas destinadas a la navegación, y el resto a cursos de Office, juegos on-line a 5 pesos la hora, y otras actividades.
Pero hasta entonces, el ritual para conectarse en el Jove consiste en tener una cuenta Nauta, pedir el último, mirar los celajes mientras llega tu turno, y entonces conectarte. Los empleados del JC te dan un mínimo-técnico por 10 pesos, pero te enseñan a recargar libre de costo. ¿Dónde se consiguen los bonos de recarga? En el ETECSA que está junto al Parque de los Viejos, junto a la línea por donde hace siglos no pasa un tren. El problema es que hay una oficina para todo tipo de gestiones, y las colas son ap…digo, desesperantes…

Recarga tu cuenta Nauta con Fonoma
Recarga tu cuenta Nauta con Fonoma

Una variante sería buscar a un agente de telecomunicaciones, que a veces tienen cupones de recarga, pero lo más factible y práctico es que alguien te recargue el Nauta desde el exterior, a través de Fonoma , para ir al seguro, sin colas ni chance a la estafa, aunque la ausencia de WiFi reduce las posibilidades de que te “hackeen” la cuenta, a no ser que la criptología no sea lo tuyo, y tu login y password sean jamón…
Y en Jovellanos, pueblo oscuro, jamón suelto, facho seguro…