Hace más de 140 años ocurrió la primera conversación telefónica en lengua española en el planeta. El hecho sucedió el 2 de noviembre de 1877 en la capital cubana.
Curiosamente, no fueron dos damas de abolengo intercambiando invitaciones o cortesías, ni comadres ansiosas por comentar la vida del vecino, quienes protagonizaron el diálogo realizado gracias al invento de Antonio Meucci.
Fue el vicepresidente del Cuerpo de Bomberos del Comercio de La Habana, Don Juan J. Musset, quien conversó con su esposa para demostrar ante la prensa de la época la eficacia del nuevo aparato. El 31 de octubre de ese año se había realizado un ensayo; pero la conversación sostenida dos días después a través de un alambre muy fino con dos cajitas de diez pulgadas de largo y cinco de ancho es considerada la primera porque fue en un acto público.
De acuerdo con las crónicas de la época, Musset — quien se encontraba en el cuartelillo ubicado en San Ignacio 108, entre Luz y Acosta, La Habana Vieja — no solo pudo hablar, sino que también escuchó a su hija tocar el piano en su casa de Amargura 21.

No es difícil imaginar el revuelo que tal hecho causaría en La Habana de entonces, aunque en los tiempos actuales no llame demasiado la atención un diálogo telefónico entre interlocutores separados por apenas cuatro manzanas. De cualquier manera, ni quienes lo protagonizaron o atestiguaron pudieron imaginar que la telefonía adquiriría el alcance que tiene hoy no solo en Cuba, sino en el mundo.

Una nota curiosa: Como en el caso de otras creaciones del ingenio humano, Cuba también se adelantó a la metrópoli colonial en lo que respecta al teléfono, aunque fuera solo por unos días: La primera conversación telefónica en España tuvo lugar el mismo año que la cubana, pero en diciembre. Su escenario fue Barcelona, según recoge Carlos Barciela López-Albert en el volumen 3 de sus Estadísticas históricas de España: siglos XIX-XX.
El primer aparato Bell adquirido en esa nación europea llegó a la Escuela de Ingenieros Industriales de la Ciudad Condal en febrero de ese año, poco tiempo después de que Alexander Graham Bell presentara el teléfono en la Exposición del Centenario, celebrada en Filadelfia desde mayo hasta noviembre de 1876.
Tras los primeros ensayos realizados en los laboratorios del mencionado plantel, y gracias al empeño de la empresa familiar Dalmau e hijos, se establecieron en España las bases para patentar la introducción del teléfono, construir otros y ensayarlos a diferentes distancias.
Fonoma es un servicio de recargas a Cuba:
Artículo recomendado

