- Capítulo #3 de la serie Fonoma Talks Rebeca Martínez fue durante 25 años muy popular en Cuba gracias a su carrera en la televisión. Sin embargo, ahora es un referente de juventud eterna en las redes sociales. Su estilo de vida saludable está basado en una receta tan sencilla como “reírse mucho”.
“La edad está en la mente, cómo lleves la vida, te tomes las cosas y el espíritu que uno tenga para enfrentar una tarea profesional o de la vida cotidiana”, asegura en entrevista con Fonoma .
Muy vinculada a los medios desde la infancia, Rebeca se hizo popular en la década de 1980, tras ganar el show televisivo Para bailar, junto a Miguel Ángel Masjuán.
Antes, había cursado estudios de música desde los siete años en el Conservatorio Manuel Saumell e interpretado personajes infantiles en la radio y la televisión.
Durante más de 25 años, Rebeca llegó a los hogares cubanos con los programas Gimnasia musical aerobia (1985–2000) y Ponte en forma (2001–2011).
“Las personas me recuerdan mucho como Rebeca la de los aerobios y antes Rebeca la que baila. El canto ha sido lo que más me ha costado introducir de todas esas manifestaciones hasta que al fin creo que lo he logrado”.

¿Cómo llegó el teatro, la música y el entrenamiento físico a su vida?
La música llegó desde pequeña, incluso mi primer programa de televisión fue cantando: Escenario Escolar en el Canal 6 de aquel momento. Además estudié piano desde los siete años y luego en la Escuela Nacional de Arte (ENA).
El teatro llegó cuando ya había ganado Para Bailar. Hice mucha comedia musical: Hello Dolly, con Octavio Cortázar, también Una Casa Colonial, con María de los Ángeles Santana.
Mi mentor fue Roberto Garriga, con él realicé El sombrero de tres picos, El millonario en la maleta, El complejo de champán, Carrusel de matrimonio y otras obras.
¿Cómo llegó a Para bailar?
A mí no me gusta competir, me preguntaba al principio: “¿qué yo hago aquí?” Realmente me presenté en una prueba para conducir el programa y Miguel Ángel por su parte también se presentó. Al director le gustó como bailábamos y entonces habló con él para que me buscara.
¿Y a los ejercicios?
No hacía ejercicios, solo bailaba. El INDER me presentó el proyecto y a mí me encantó. Poder llevar a la población ese tipo de ejercicios y que fueran con música, un poco bailado… Me enamoré desde un inicio.
¿Qué otras manifestaciones quisiera sumar a su carrera?
Me encantan las artes plásticas pero no tengo ni una gotica de talento. Fuera de las artes, me hubiese encantado ser psicóloga o abogada. Lo pensé y hubo un momento en que quise abandonar el arte, pero el arte pudo más.
¿Cuál es el momento con el arte que más le ha gustado?
Creo que cuando hice mi concierto Venus de seda. El público fue tan cariñoso que hubo que repetirlo varias semanas. Abordaba varios géneros musicales. Me sentí contenta porque lo mismo cantaba un tango, algo en español, inglés, italiano. Pero creo que puede venir otro proyecto igual de bonito.

¿Cómo lleva esa relación de sex symbol que surgió en parte del público desde entonces?
No estaba consciente de eso, todavía me lo dicen y no me lo creo del todo. Siempre he dicho que no soy bonita pero tengo la gracia de la cubana, el movimiento del sandungueo que traté de incorporarlo también a los ejercicios. Pero no me lo propuse ni lo busqué.
¿Qué siente que la apasiona?
Me apasiona la familia, y estar en mi hogar. Las personas ni se lo imaginan o me imagina farandulera como dicen por ahí. Sin embargo, cuando termino una actuación me ves desesperada por llegar a mi casa y estar con mi familia, ya en este caso con mi mamá.
Tiene una relación muy especial con su madre…
Ella es muy especial, ha estado presente en mi vida artística y en mi vida personal siempre. Ha sido constante su ayuda, su entusiasmo, su compañía. Era quien hacía parte de mis vestuarios o si no los elaboraba, los arreglaba, los transformaba. A veces de una camiseta de mi hermano me hacía un atuendo para los ejercicios. Como madre ha sido maravillosa, una de las mejores madres que he conocido.
También tengo que hablar de mi papá, él influyó mucho en mi carrera, quería que fuera artista y me encaminó a las escuelas de arte.

¿Sigue alguna rutina para mantenerse en forma?
No hago dieta, pero no soy de esas personas que comen todos los días en abundancia.
¿Y para los ejercicios?
Todos los ejercicios y movimientos que se puedan realizar están bien. El yoga es maravilloso, los pilates y combinados entre ellos o con aerobios. Me encanta hacer pesas además. Antes hacía más pero hay que tener cuidado con las rodillas, y trato de combinarlos.
¿Cuál es su red social favorita?
Al principio era Facebook, pero ahora me encanta Instagram.
¿Qué la animó a estar tan activa en las redes sociales?
Precisamente en el tiempo de pandemia estaba tanto tiempo en la casa que me embullé con mi mamá. Para darle movimiento a ella que es una persona muy mayor empezamos a crear videos caseros, yo no me lo proponía: decía voy a ensayar tal canción y me voy a poner tal ropa y así fuimos haciendo esos videos que a algunos les gusta y a otros no, pero no importa. Los compartimos y así mi mamá tiene esa vida más activa dentro de la casa.
Otra cosa que me encanta es ver las publicaciones de mis colegas y tratar de apoyarlos como pueda. Muchas veces es recíproco y artistas muy connotados en la actualidad que no hemos coincidido personalmente me muestran su cariño y apoyo. En Instagram he sentido mucho eso.

¿Próximos pasos?
Estuve detenida por la pandemia pero estoy incorporándome. He grabado temas nuevos, tengo uno de Rosaliz Leiva que me encanta de género urbano. Se llama Stop, estamos pensando hacer un video para promocionarlo. Además voy a grabar un tema de Tanya que no tiene nada que ver con lo que conocemos de su carrera. Una canción simpatiquísima.
¿Cuál es para Rebeca la clave de la eterna juventud?
Vivir, sin tomártelo tan a pecho, tan seriamente. Hay que darle importancia a lo que lo tiene, pero lo demás pasarlo por alto y ser feliz.
¿Cuál es su pasión?
Van a pensar que es el arte, que también lo es, pero amo a los animales.
¿Lo que más le molesta?
La envidia, la hipocresía.
Le inspira…
La juventud.
¿Ser feliz o ser exitosa?
Prefiero ser feliz.
¿Qué cree que le falta por lograr?
Yo estoy contenta con lo que he hecho, pero me gustaría hacer cine aunque nunca voy a un casting, no sé cómo lo voy a hacer (risas).
¿Cómo le gustaría que la recordaran?
Como una persona muy sencilla. Hay personas que por el atuendo, por la forma en que yo me he proyectado en escena pensarán que soy orgullosa. No está bien que yo lo diga, pero no soy así. Entonces me gustaría que me recordaran así como soy, sencilla, natural.
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