- Capítulo #12 de la serie de Fonoma: “Artistas”
El cuerpo me tiembla solo de pensar que Laura de la Uz está esperando por mí. Le aviso que voy retrasada. Responde y me tranquiliza saber que ella va saliendo del gimnasio. Qué bien, no la hice esperar, pienso; y mientras voy en su búsqueda repaso en mi mente la línea de preguntas: “Ella no quiere que conversemos sobre lo que ya ha hablado en otras ocasiones. Quiere algo diferente”, me repito. Sigo caminando hacia su encuentro. “Estoy abajo”, le escribo.
Su refugio en El Vedado saca a la Laura que muchos fans no alcanzan a ver. Porque, a veces, parece que ella no sufre; tiene esa sonrisa inmensa que te hace creer que no ha tenido conflictos que superar. Sin embargo, esa no es la mujer que encuentro. En esta entrevista, entonces, intento mostrar a esa otra Laura, al ser humano más allá de la actriz.
Naciste el 14 de febrero; un día curioso para nacer. ¿Cómo han sido tus cumpleaños?
De todas las celebraciones que hay, esa para mí es la más real. Porque estar vivo es un milagro. Y por eso a mí siempre me ha gustado celebrar mi cumpleaños y celebrárselo a quienes están alrededor mío. Mi mamá me celebró muchos cumpleaños y yo se los celebré todos a mi hija.
A mí me gustan las fiestas. Me gusta bailar, cantar, conversar con mis amigos, ver a la gente contenta.

¿Tienes muchos amigos?
Tengo muchos amigos; varios círculos de amigos, de hecho. En Cuba hay que renovarlos con frecuencia porque todo el mundo se va. Hasta eso hay que reinventar aquí. Ese también ha sido un proceso muy interesante porque uno cree que los amigos son los mismos para toda la vida, y no. A veces, quienes fueron tus amigos en una etapa de la vida, se alejan; porque la vida misma nos va separando. Y cuando vuelven a aparecer, vuelve ese sentimiento entrañable y profundo hacia ellos que siempre ha estado ahí, en el corazón, en los recuerdos. Mientras, vas haciendo nuevos amigos, que en algún punto se convertirán en viejos amigos también. Cuando empiezas a quedarte más solo, los amigos son la familia.
Hablabas de tu hija. ¿Cómo es tu relación con ella hoy? ¿Crees que incluirla en todos los planes ha influido en la relación que tienen ahora?
Somos muy amigas. Creo que incluirla en todos los planes nos acercó mucho, por supuesto. Pero creo que conversar ha sido nuestro gran tesoro. Conversar de todos los temas. Sin prejuicios, sin miedos, sin secretos y sobre todo, darme a conocer ante ella, tal cual soy. Por supuesto que para eso pasamos mucho tiempo juntas. A veces, llevándola a sus actividades, a veces acompañándome ella a las mías. Estoy muy orgullosa de mi hija y de la relación que tenemos.
¿Cómo vives tu maternidad?
Ahora vivo una maternidad distinta. Ya el pajarito voló del nido y uno debe continuar con su vida. Reencontrarse nuevamente como mujer, como profesional y viviendo una nueva forma de maternidad, desde lejos y con la menor intervención posible. Una maternidad respetuosa. Pensando que, aún en la distancia, ella me sigue mirando y de cierta manera yo sigo siendo un ejemplo útil para ella. Ese es un motivo muy importante para continuar.

¿Cómo hiciste para poder conciliar tu trabajo con la maternidad?
Gracias a mi entorno familiar más cercano, a algunos amigos y a la comprensión de las personas que me rodeaban en el ambiente de trabajo. Como sabes, las mujeres tenemos a nuestros hijos en el momento de más productividad en nuestras vidas. Es difícil seguir avanzando como profesional y ser madre a la vez. Necesitamos de la ayuda y el apoyo de todos los que nos rodean. Y a los niños, desde mi punto de vista, les enriquece ver a sus padres superándose y desarrollando los diversos roles que tenemos; así como también sentir que en su crianza confluyen muchas personas que los quieren, los apoyan y les enseñan otros aspectos de la vida.
¿Qué te ofreció la maternidad, que luego utilizaste en tu carrera como actriz?
La maternidad es un cambio rotundo en la vida y no vuelves a ser la misma nunca más. A partir de ahí empiezas a vivir para esa persona*.* Creo que eso sí varió mi manera de estar en el escenario, mi manera de representar. Porque si varía tu manera de ver la vida, varía la manera de representarla también, ¿no? La maternidad me trajo madurez como persona y como profesional.
Pienso que la maternidad es también un duelo por la mujer que has dejado de ser. Y los duelos llevan mucha reflexión y, por ende, mucho crecimiento. Luego, la maternidad me ofreció la experiencia del amor incondicional. Saber que siempre vas a estar ahí, suceda lo que suceda. Y tener la certeza de que puedes convertirte en una leona, capaz de tumbar de un zarpazo a cualquiera que ose dañar a tu cachorra. Es, sin lugar a dudas, una fuerza. Un poder.
“Mi propósito: ser mejor”#

¿Cuál ha sido tu meta en la vida?
La felicidad. Ser una persona consciente. Si uno trabaja con uno mismo, como persona, hace bien a los demás. Es importante hacerse preguntas del tipo existencial, ¿quién soy? ¿A qué he venido a este mundo? ¿Cuál es mi propósito en la vida? Son preguntas que muchas veces no tienen respuesta, pero sólo el hecho de formularlas en tu mente y observar qué te sucede, te lleva por un camino de autoconocimiento. Siempre he buscado herramientas para crecer. Ese es mi fin en la vida. A mí lo que más me inspira es la felicidad, y no solo la felicidad mía, sino hacer felices a los demás. Cuando veo a alguien que es feliz, yo soy feliz. Eso para mí es vital.
Lo que tú tienes enfrente (las personas, los conflictos, las situaciones) es un espejo donde te miras. En el budismo existe una máxima que dice: Todo es un maestro para mí. Este pensamiento te lleva a la observación sobre lo que sucede contigo, con tu mente, en cada situación, difícil o no. Es dejar de poner la mirada juiciosa en el otro y colocarla en ti, sin juicios y con compasión. Y pensar: qué quiere enseñarme esta situación que estoy viviendo o esta persona con la que tengo un conflicto? No es fácil, porque uno lo que quiere es reaccionar y defenderse…pero tampoco es tan difícil. Ese es una práctica que lleva toda la vida: vivir con consciencia. Dice Alejandro Jodorovski, que lo que das, te lo das, lo que no das, te lo quitas. En definitiva, mi propósito es ser mejor.
A veces en tus redes sociales tratas temas astrológicos y espirituales. Háblame de esta faceta mística de Laura de la Uz.
He tenido un proceso largo porque crecí en una familia sin creencias espirituales. De manera que me tocaba a mí traerles un poco de misticismo. Siempre he creído en todo. O sea, sí creo que hay algo más. Somos espíritu, energía. La vida es un misterio, el universo es un misterio y creemos saberlo todo, pero no sabemos nada. A veces me paro y miro a cielo abierto, veo esa bóveda celeste repleta de estrellas y entiendo que es absurdo pensar que lo único verdadero y real somos nosotros. Pensar en el Universo me emociona. Mi vida ha sido una búsqueda permanente en este sentido. Lo mismo busco respuestas en los caracoles, en el tarot, en el ichín, en el budismo, en el yoga y en la astrología. Sí, me fascina la astrología . A través de ella llegué también a la astronomía. Me leí Cosmos de Carl Sagan y lloré con ese libro. Se lo recomiendo a todo aquel que le interese el cielo, el Universo. Es un libro hermoso. Yo siento que sí, que los planetas ejercen fuerzas magnéticas sobre la Tierra y que eso nos afecta física y mentalmente, por supuesto. Esas fuerzas mueven energías, mueven cosas. Creo que en otra vida hubiera sido bruja… ¿quién sabe?… ¡quizás aún me dé tiempo para serlo en esta!
Me sorprende que no digas que hubieras sido cantante, ya que tienes una relación estrecha con la música…
Sí, estudié piano varios años y soy muy musical. Crecí con una madre y un padre amantes de la música. Escuchar cantar a mi madre o amanecer con música en la casa los fines de semana era habitual. He podido cantar en un par de películas y en el teatro. La música es una fuente inagotable de inspiración para mi día a día y para mi trabajo. Preparo playlists para cada uno de mis personajes. Me ayuda muchísimo a conectar con ellos. Sin lugar a dudas, la música es una de mis grandes pasiones.

Precisamente tienes un blog que se llama La música en mí. ¿Cómo y por qué surge la idea?
Quería hacer una página que fuera como una emisora de radio; la empecé a hacer y después la dejé. Como escribo de vez en cuando también, mi esposo me alentó a hacer un blog con algunas cosas que tenía escritas e ir subiendo las nuevas que iban apareciendo. Y empecé a subir estas pequeñas crónicas y tuvieron cierta aceptación. Lo que pasa que esto lleva una sistematicidad y yo no soy muy organizada, me disperso un poco. Me gusta tener una rutina, me hace mucho bien, pero soy más de cómo venga y cuando tenga ganas.
En una de las entradas del blog, “El privilegio de hacer teatro”, escribiste: “siempre he sido una persona un poco insegura de mis capacidades”. ¿Cómo lidias con eso? ¿Es el síndrome del impostor? Somos muchas personas en ese club.
¿Tú también te sientes impostora? ¿Será una nueva pandemia? No te preocupes, que esta sí que no tiene cura.
En 2014, en el contexto del Festival Ellas Crean, escribiste, interpretaste y dirigiste la obra Reality Show de Laura de la Uz…
Fue una experiencia importante para mí asumir ese riesgo, pero tuve la suerte de contar con un equipo espectacular, liderado por Darsi Fernandez y Yoana Grass. Fue maravilloso. Mi mamá también actuó, así como mi hija y mi padre. Subir a mi mamá al escenario fue regalarle la materialización de un sueño. Estoy muy orgullosa de haber hecho ese trabajo. Y del equipo que lo hizo realidad.
Era un homenaje a las mujeres que han sido musas en canciones cubanas, ¿por qué querías homenajearlas?
Porque en esa época salía a caminar por el Malecón muy temprano y allí veía que la mayor parte de los que corrían o caminaban a esa hora, eran mujeres. Mujeres que quizás cargaban con más problemas que yo, pero estaban allí, luchando por ellas mismas. Entonces, me imaginaba las historias que podría haber detrás de cada una de esas mujeres. Al verlas ahí corriendo pensaba que cualquiera de ellas podía ser merecedora de un homenaje. Y entonces comencé a pensar en aquellas mujeres a las que le han dedicado una canción: Bárbara, Yolanda, Marilú…y las historias que debía haber detrás de cada una de ellas. Esa fue la chispa que encendió la mecha del argumento del reality.
Mirar el futuro#

El pasado domingo 7 de mayo Antena 3 estrenó la serie UPA Next, una suerte de spin off de la popular Un paso adelante. En esta nueva producción española aparece el nombre de Laura de la Uz, la única actriz cubana en la plantilla. En la historia, Laura interpreta precisamente a una madre cubana, de las luchadoras, como a ella le gustan.
“UPA Next llegó gracias a los castings. En esta ocasión me dieron respuesta rapidísimo. Es un personaje hermoso, una madre cubana que emigró con su hijo mayor y después tuvo dos hijos más allí en España. Una madre soltera que trabaja duro para sacar adelante a su prole. Me encantó interpretarla, la verdad, es una madre muy auténtica. Las escenas estaban súper bien escritas. También me dieron la posibilidad de adecuar el texto al habla del cubano. Pude trabajar con unos directores excelentes a los que no conocía y compartir escena con jóvenes actores muy talentosos”.
¿Qué proyecto te falta por emprender?
Estoy puesta para lo de convertirme en bruja. Aún no he dado con la academia, pero estoy en eso.
Fonoma es un servicio de Recargas a Cuba:
Laura de la Uz responde el cuestionario Fonoma
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