Lorena González, una vida en el mar#
- Capítulo #2 de la serie Fonoma Talks
Lorena González Casuso dice que la apnea le dio a su vida un giro de 180 grados. Siempre tan de adrenalina, debió encontrar toda la paz posible para poder practicarla. No es cosa de juegos sumergirse a grandes profundidades a puro pulmón.
La serenidad del freediving va acompañada de mucho riesgo y Lorena lo sabe. Hace poco se llevó un buen susto. Era una jornada maravillosa para hacer apnea, cuenta, con cielo azul, mar en calma y nada de corriente. Estaba aprendiendo a usar un lanyard, accesorio de seguridad que va desde ella hacia la cuerda principal.
Ella no tenía muy claro dónde colocarse este cordón y se lo puso en el cinto de plomo.
Cuando fue a hacer el giro bajo el agua, quedó enredada con la línea de seguridad. Entre tanto miedo, se soltó el cinto de plomo y comenzó a ascender libre. Coincidió con su asegurador a los 40 metros de profundidad y le indicó que lo peor había pasado.
“Es cierto que el peligro existe, pero si se hace de manera correcta, con todas las medidas de seguridad necesarias y se estudia cómo ejecutar cada acción, no debe suceder nada”.
Campeona de apnea, surfista y “depredadora”#

Esta habanera, graduada en 2015 de Licenciatura en Biología por la Universidad de La Habana, es la vigente campeona nacional de apnea en piscina.
Con un padre salvavidas y pescador submarino y una madre amante del mar, su pasión por el océano va más allá de ser freediver y cubre modalidades que asombran. Vivió una temporada como integrante del equipo de velas en la extinta ESPA (Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético) y también se involucró en la práctica del surf.
Lorena asegura que hacer surf para las mujeres implica un reto adicional y habla según experiencias personales. En el agua debe ponerse “súper fuerte” porque varios surfistas le han querido quitar la ola, han intercedido en su ruta e incluso la han agredido con la tabla.
Para practicar surf se necesita un equipamiento especializado, el cual no existe en Cuba. Además las tablas son objetos difíciles de importar.

La apnea profunda es aún más complicada. Para hacerla se requiere mucho presupuesto y tampoco el equipo se vende en el país. Sin contar que es necesario un despliegue muy grande de medios, que incluye barcos y buzos.
Lorena reconoce que se ha distanciado un poco del surf, al existir falta de unidad entre sus practicantes. Disfruta igualmente la pesca submarina, modalidad en la que, según ella, el machismo es mayor, pues existe un pequeño grupo de hombres que la apoyan, pero la contraparte dice o piensa “cómo es posible que esta muchacha, chiquita y flaquita, haga más metros que yo o pesque una presa más grande que yo”.
Dos años atrás, un 14 de febrero, su novio Jonathan Almaguer le obsequió “un regalo bien romántico, de los que me regalan a mí” -sonríe-, una escopeta de pesca submarina, y a partir de ahí quedó obsesionada con esta práctica. “Me volví como un tiburón, un depredador con la escopeta en la mano. Eso sí, siempre respetando las especies en peligro”.
Cuba Surf Kids y el activismo de Lorena González#

Lorena lidera un proyecto independiente, Cuba Surf Kids, que tiene como propósito fundamental promover la práctica de este deporte en niños e igualmente se encarga del cuidado de los océanos a través de la limpieza de las playas. Otro de sus objetivos es incorporar a los pequeños al mundo del ejercicio físico y enseñarlos a respetar la naturaleza, para que se sientan motivados a llevar un estilo de vida saludable.
Explica que hacían una limpieza el último sábado de cada mes, con apoyo de algunas compañías extranjeras que les facilitaban, por ejemplo, bolsas para la basura, las meriendas, o contrataban un camión para retirar los desechos del lugar. Era como una comunidad de amantes al mar que se reunían para contribuir.

Pero esta iniciativa, de cierto modo, la detuvieron, primeramente por la llegada de la pandemia. En segundo lugar, muchas de las empresas que los respaldaban marcharon de Cuba. El proyecto existe, así como la disponibilidad de las personas para integrarse, pero no se ha podido mantener periódicamente esta actividad, lamenta, por lo anterior y porque no cuentan con financiación alguna.
“Entre las inspiraciones que tuve para llevar a cabo este proyecto, en 2017 aproximadamente, estuvo la necesidad de hacer algo. Yo llegaba a algunas playas y lo que veía era un montón de basura y muchas ofrendas religiosas. Estoy hablando de sitios donde se bañan numerosas personas que pueden enfermarse. Lo otro que me impulsó fue que si queremos crear un futuro en el surf en nuestro país, debemos empezar por los niños, ellos son la base”.
Modelaje, una manera de subsistir#

Lorena tiene el modelaje en su vida como proyectos de corta duración. Nunca ha sido una mujer tímida y gracias a su desenvoltura ha asumido esta faceta sin dificultades. Lo lleva como una manera más de subsistir, “se paga muy bien para el poco trabajo que se realiza”. Hace no mucho colaboró con Ron Santiago, le han hecho fotos espectaculares bajo el agua.
“Antes el modelaje lo veían con una mentalidad más cerrada, la chica alta y flaca era el patrón. Ahora ese tipo de modelo se utiliza más para pasarelas, que necesitan una persona esbelta para lucir determinada ropa. Yo lo que más hago es foto fija y videos, muchas fotografías fitness, sobre todo. Básicamente consiste en modelos que se vean físicamente bien entrenadas”.
Recientemente debutó como fotógrafa. Ha aprovechado a algunas de las muchachas que entrena para hacerle fotos submarinas, algo que disfruta tanto como servir ella de modelo bajo el agua.

¿Cuáles son los requisitos inviolables para cualquier persona que practique o desee iniciarse en el surf, la apnea o la pesca submarina?
Primeramente, saber nadar bien, tener un buen sistema de entrenamiento y nunca ir al agua solo. Un grande como Patrick Musimu murió en la piscina de su casa haciendo apnea estática porque lo hizo solo.
¿Cómo te ha ido con los tiburones?
Siempre fui de delfines, enamorada de ellos. Pero en una ocasión me llevaron al Golfo de Cazones y allí, por primera vez, estuve en contacto con muchos tiburones. Entré al agua, con miedo, pero al minuto fue como si existiera una conexión entre ellos y yo. Espectacular ver unos peces tan grandes, tan hidrodinámicos, su forma se asemeja a un misil.
¿Le temes al mar?
Claro. No es mi medio, a pesar de ser el sitio donde mejor me siento. El miedo es inherente al ser humano. Sé que estoy expuesta a grandes riesgos muchas veces, entonces hay días que el mar me acepta, me llama, pero he tenido días que me he sentido muy incómoda y he decidido no entrenar. El mar me impacta en ocasiones, lo reconozco.
Fonoma es un servicio de recargas a Cuba:
Mira la entrevista en Youtube
Capítulo anterior de la serie Fonoma Talks

