- Capítulo #2 de la serie de Fonoma: #TwitterCuba
El humor es un asunto serio. Una fórmula arriesgada de defenderse de la vida, un acto comunicativo que detiene muchas de las agresiones y frustraciones que acechan a diario, devolviéndolas en forma de sonrisas. Es una genuina expresión de libertad.
Maryan Maza Sabari, conocida en Twitter como Manola, sabe que el humor acompaña su existencia. Nada se deja al azar, un buen mensaje que haga reír lleva mucho de introspección, ingenio y picardía.
“No era una persona de redes sociales. No posteaba en Instagram, casi nada en Facebook. La elección de Twitter llegó por la facilidad que daba para expresarme: sin necesidad de colgar fotos, de ser más como pienso, decir las cosas que se me ocurren. Era el medio perfecto para exponer mi sentido del humor a través de un número pequeño de caracteres”, cuenta a Fonoma esta joven de 26 años que, a fecha de hoy, posee una audiencia de 25 mil seguidores.
Entre bromas y en serio, desde su primer tweet en junio de 2020, Manola trabaja a conciencia su comedia, aunque las mejores situaciones broten de la nada o se desarrollen de la continua mofa de sus propias desgracias.

¿Crecer dentro de la plataforma fue el plan desde el inicio o algo que sucedió poco a poco?
Mi historia en Twitter empieza en la primera cuarentena, producto del propio encierro. Necesitaba buscar salidas y emplear el tiempo. Desde luego nunca aspiré ni pensé que crear una cuenta iba a tener algún tipo de repercusión en mi vida. Sencillamente comencé a hacer lo que otros estaban haciendo: un poco de memes, un poco de humor. Tenía 20 seguidores, de pronto 300, 400, después mil…fue algo que jamás planifiqué.
¿Por qué Manola?
Ese nombre es súper random. Viene de Flork of cows . No sabía que era un cómic. Le pongo Manolo porque desconocía su nombre. Entre mis amiguitas ese era el juego: enviarnos stickers de Manolo y reírnos un poco. Cuando abro la cuenta lo utilizo. Primero me puse Manolo, pero eso creó un conflicto de identidad porque la gente me trataba como hombre. Me decían “bro”… La solución fue cambiar el género. Y nada, se quedó.
Tu descripción dice que Manola es una botagorda empedernida y filóloga asintomática, fan del Anime. ¿Eres así o es un personaje construido?
Realmente soy todo eso (risas), botagorda y pésima jugadora de dominó. No proyecto en mis redes sociales la idea que soy filóloga o sea, no te enteras que estudié esa carrera a no ser que me conozcas. Soy muy, pero muy fan de los Animes, incluso tengo a los Akatsuki (de la serie Naruto) en mi banner de Twitter.

Lo más difícil de tuitear desde Cuba…
Lo primero, y lo más difícil, para cualquier tuitero es luchar contra la censura y la autocensura. Y claro: la conexión pero, ese no es un problema de todos los días.
¿Qué responsabilidad tiene hablarle a tanta gente todo el tiempo?
Nunca esperé llegar tan lejos. Lo veía como un hobby. Al llegar a los 10 mil, me decía: “bueno, ¿no creo que esté pasando?”. Son muchas las personas leyendo, que consideran tu opinión valiosa. Tienes una responsabilidad con ellos. Es importante que te manifiestes contra ciertas cosas para que tus seguidores sepan que algunos temas no están bien. Más allá del humor, en temas de interés general, he dado mi criterio. Sí tengo un compromiso social con las cosas que comunico.

¿Cuánto te ha servido la filología para encontrar tu propio lenguaje en Twitter?
Ser filóloga me ayuda muchísimo a comunicarme, a canalizar mejor las ideas. Tengo un pensamiento sobre un tweet y puedo redactarlo mejor. Haber estudiado Letras y leer tanto, desde luego, influye en la manera que me expreso y recibo el contenido de otros creadores.
Y el magisterio…
Ahora mismo imparto Español-Literatura en el proyecto de 12 grado de jóvenes con sus carreras preotorgadas. Por lo general son muchachos bien encaminados, saben lo que quieren y gracias a eso se trabaja muy fácil con ellos. Mi experiencia, dándoles clases, ha sido genial. He aprendido de ellos y aprovecho ese aprendizaje para crear chistes sobre ciertas situaciones, no en tono burla, sino sobre lo que no se debe hacer.

¿Sobre qué prefieres hablar?
Puede ser desde lo más básico como la persona que te dejó en visto o hasta una cola. Es eso: las historias diarias. Las desgracias que le pasan a Manola son las desgracias que les pueden pasar a muchos. Con el Anime entiendo que a todos no les gusta así que no los fusilo con eso, pero de vez en cuando lo hago.
¿Sobre qué temas nunca escribirías un tweet?
Jamás escribiría un tweet sobre cuestiones sensibles como lenguaje inclusivo, feminismo o temas relacionados con homofobia. Nunca tuitearía algo burlándome de ellos. Hay que tener un poco de respeto. Es ofensivo. No puedo promover el odio, ni la discriminación a cualquiera de estas comunidades. Esa es la razón por la que no tengo hatters. En dos años en la plataforma no he tenido que lidiar con hatters de verdad. No sé lo que es eso.

¿Qué es lo mágico de Twitter, y el propósito, al menos para ti?
La magia de Twitter es la gente. La forma en que se interactúa con las personas. Y eso a la vez es un arma de doble filo porque esta red social puede llegar a ser muy tóxica. Cuando alguien se esconde detrás de una foto de perfil sin nombre dice muchas cosas. Pero bueno, por lo general, en mi comunidad todo es muy feliz. Mis propósitos vienen de la mano de ellos. Es seguir creciendo juntos, seguir buscando maneras divertidas de comunicar lo que nos pasa a todos a través de 160 caracteres.
¿Cómo visualizas tu futuro en esta plataforma?
Tal vez, si tengo más seguidores, asuma una función un poco más social. En plan de consejos, amor propio y demás. De cierto modo lo hago, mediante chistes. Puedo decir algo así como… “enséñale al pan de la bodega lo que es estar dura”. A través del humor lo muestro, pero sí me gustaría poder dedicarme a hablar a las personas sobre ansiedad, superación. Me gustaría muchísimo que mi cuenta sirva de inspiración para ayudarlos.
Fonoma es un servicio de recargas a Cuba:
Capítulo anterior de la serie #TwitterCuba

