- Capítulo #2 de la serie de Fonoma: “Fotografía Cubana”
Desde septiembre de 2021, Maydely Pérez Reguera, además de fotógrafa y actriz, es madre. Todo ha cambiado en su vida: la proyección artística, el físico, el contenido en redes sociales.
Ahora retrata y cuenta las historias de vida de madres de su tribu, un clan formado por mujeres primerizas.
La fotografía apareció en su vida cuando el mejor amigo de su abuelo, Amado Sosa, le hizo una instantánea con su cámara Polaroid. Desde entonces, en cada cumpleaños le regalaban un rollo para fotografiar a sus primas, amigas, muñecas.
“Desde niña me hacía retratos y en algún punto donde la actuación se volvió estresante decidí moverme. Tenía una cámara y empecé a hacer cosas con amigas actrices que también tenían insatisfacciones y tiempo libre. Así salió mi primera exposición, Telón, una serie de retratos que hice explorando personajes de la mitología griega”.

El activismo social es indisoluble a tu carrera: ¿Por qué construir una estética bajo estos preceptos? ¿Te consideras activista?
Todos los artistas tenemos una gran responsabilidad, por la influencia y lo que decimos. En ocasiones me preguntan si soy influencer y no sé si llamarme así. Me gusta aportar un poco al mundo en el que vivimos y abrir espacios para otras personas.
Todos nos hemos sentido marginados o disminuidos por algo. Yo me he sentido así, y darle un espacio a otros en mis plataformas es muy importante.
En la exposición Libre hicimos un ejercicio para cada fotografía: les pedimos a las personas que pensaran en un momento en el que se sintieron denigrados y cuando estuvieran preparados para dejarlo ir se quitaran el suéter, como un ejercicio de desprenderse de ese peso.
A veces vamos arrastrando cosas en la vida, cuando lo más importante es perdonar el momento y seguir adelante. Hay testimonios fuertes y de agradecimiento, porque el proceso marcó un cambio en ellos y en mí. Aún tengo deseos de volver a hacerlo, abrir espacios y escenarios para que las personas liberen sus problemas. Dejar de tocar los temas más controvertidos no significa que no estén.
Considero que mi obra es autobiográfica, he hablado desde las cosas que siento, por ejemplo, Libre comenzó porque me censuraron en redes sociales una foto en la que mostraba mis senos y me sentí abusada por el poder del otro, minimizada.

De la May artista a la mamá de Milán…
La maternidad transforma mucho, todo. No quería que mi perfil en redes sociales se convirtiera en un perfil de mamá, no quería dejar de ser quien era, pero es imposible.
El día que nació Milán, murió una May y nació otra nueva. Mis dinámicas en redes siempre han sido compartir mi experiencia desde lo personal, y esto es lo que soy ahora.
En la maternidad han surgido obstáculos de los que nadie me habló y siento la necesidad de contarlos. Me retroalimenta encontrar a madres en idéntica situación o con problemáticas similares.
Estoy trabajando en una nueva serie sobre la maternidad que me encantaría exponer. Habla sobre la lactancia: lo importante que es para nuestros bebés, los mitos que existen alrededor de lactar y la mirada acosadora de la gente.
My Reguera Estudio, tu emprendimiento personal…
Comencé a colaborar con muchos proyectos y sentí la necesidad de emprender el mío propio. Le puse todas las fuerzas al estudio , resulta difícil conseguir materiales para sostenerlo, no hay tiendas que tengan estos recursos y eso impone desventajas.
Emprender en Cuba es muy difícil, chocas con el criterio de un montón de gente que trata de desanimarte. En lo particular he tenido muchas contradicciones entre mi obra personal y lo que hacemos en el estudio, pero seguimos adelante. Ahora estoy en el proceso para que el estudio funcione sin yo estar todo el tiempo presente.

¿Qué puedes contarnos sobre tu actuación en la telenovela Tú?
Estamos en un país donde si no haces televisión no eres actriz, pero nunca dejé de actuar. Nunca había hecho televisión. Fue una experiencia maravillosa y un reto a la vez.
Desde el principio estuve muy enojada por cómo se trataba mi personaje, obviamente es muy diferente a mí. Hay un error en el personaje de Ivett que marca su paso en la novela. Como actriz fue una felicidad trabajar con Isabel Santos, Leonardo Benítez y con un director como Lester Hamlet, muy creativo y que te da muchas posibilidades de moverte.
¿Cómo crear desde y para las redes sociales?
Fue el primer escenario donde pude mostrar y compartir mi obra, porque no venía de escuelas de artes visuales ni tenía registro del creador ni las galerías de arte se interesaban en mí. Muchos amigos me dijeron que si quería que mi obra fuera arte no debía ponerla en espacios digitales, pero era mi única herramienta para compartir.
Llegué a Instagram y comencé a crecer lentamente. Con la pandemia ha sido difícil, he cambiado de temáticas muchas veces. La página se ha transformado, primero fotos de moda, después exposiciones, retratos míos y estoy ahora mismo con Milán en un carrusel, pero viviendo el mejor viaje de mi vida.
Fonoma es un servicio de recargas a Cuba:
Fotografías de May Reguera






Artículo recomendado
Capítulo anterior de la serie: “Fotografía Cubana”

