Naiara casi se desmaya cuando vio las primeras fotos de Baracoa tras el huracán Matthew. Llevaba horas queriendo saber de sus parientes, pero ni por fijo ni por celular lograba comunicarse con su ciudad natal. Pero no ella, que vive en La Habana: Richard es periodista en Radio Baracoa, pasó la madrugada en la emisora, y al filo del mediodía aún no sabía cómo estarían sus padres, o si la casa habría resistido los embates…
El paso del meteoro incrementó las zonas de silencio en Baracoa, donde unos pocos pudieron conectarse y contar desde Twitter o Facebook cómo estaba la cosa. En parte el embate climático, en parte la decisión de Etecsa de recoger las antenas para la WiFi y la telefonía celular, por temor a que se fueran a bolina.

La profilaxis se extendió hasta el occidente. En Las Tunas desmontaron las parábolas para evitar que volaran como los paraguas de Cherburgo, y lo mismo hicieron las demás provincias orientales.
No es extremismo: hace casi una década, las ráfagas ciclónicas de Gustav retorcieron como una melcocha una torre de telecomunicaciones en pleno Nueva Gerona. No me lo contaron, lo vi con mis propios ojos, cuando subí a la azotea del Etecsa municipal, donde yacía, fláccida y humillada, la que fuera una enhiesta mole de metal.

Además, en la región oriental el 90 % de las redes son aéreas, y hace cuatro años el ciclón Sandy forzó la interrupción del servicio telefónico a casi la mitad de los abonados en Santiago de Cuba. Aníbal Andrés, jefe del Departamento de Planta Exterior de los Servicios Fijos de Etecsa, afirmó que la idea es evitar un desastre similar, de ahí todo el desmonte tecnológico.
Por cosas así, es comprensible que las comunicaciones desde o hacia el Oriente cubano no estén muy católicas hasta el retorno a la normalidad. Lo que es incomprensible, pero desgraciadamente normal, que yo le mande un recado por SMS a mi editora, distante a solo unas cuadras en esta Habana reverberante, y que el mensaje le llegue cuando ya no hacía falta. ¿Acaso Etecsa también hizo profilaxis aquí y nadie me dijo nada?

Como sea, nuestra querida y nunca bien ponderada empresa de telecomunicaciones se comprometió a mantener la mayor cantidad de áreas WiFi disponibles, máxime ahora que familiares y amigos en el exterior están locos por saber de su gente en Cuba. En esa cuerda, pero desde fuera, el gigante T-Mobile permitirá que sus suscriptores en Estados Unidos llamen o manden SMS a Cuba libre de costo hasta el próximo viernes.
Muy humana iniciativa. Hace falta que comuniquen…
