Han pasado ya diez años desde que Apple presentó su primer iPhone.
En aquel entonces, en lo que salía al mercado y llegaba a Cuba podría pasar un buen tiempo. De hecho, de los primeros iPhones (el 1, 2 y 3) pocos llegaron a nuestro país. No fue hasta la salida del iPhone 4 que empezaron a popularizarse los teléfonos de Apple en Cuba.
Falta poco, casi un mes, para que la compañía presente su nuevo dispositivo. Será una edición especial por el décimo aniversario, por lo que se comenta que podría llamarse iPhone X o iPhone Edition. De momento, lo llamaremos iPhone 8.

La primera buena noticia para los cubanos es que el móvil mantiene el puerto Lighting, el mismo que se utiliza desde el iPhone 5. Por lo cual no tendremos tantas complicaciones con el tema de los cables para la transmisión de datos, aunque sí con el cargador.
El nuevo iPhone podría incluir tecnología de carga inalámbrica, a través de una base o estación. Esto significa que podemos cargar el teléfono en cualquier lugar… siempre que la base esté, claro, previamente cargada.
La cámara, ese elemento tan atractivo, se ubicará verticalmente por motivos de espacio al incluir una batería más grande y, por tanto, más duradera. La cámara incluye unos sensores 3D para el desbloqueo del móvil por reconocimiento facial — una tecnología disponible desde hace un par de años en algunos teléfonos de Samsung que no son difíciles de encontrar aquí en la Isla-. Pero lo más exótico de los sensores 3D resulta su uso para los pagos móviles, todo un surrealismo para Cuba.
La cámara frontal incluirá asimismo dos lentes, para felicidad de los “selfistas”.
Y al igual que el iPhone 7, los audífonos se conectan por Bluetooth. Así que tendremos que utilizar como variante el adaptador dongle para conectar los audífonos de toda la vida, los Jack de 3.5mm. El adaptador dongle no es tan difícil de conseguir en Cuba, pero es algo más que tenemos que comprar.

Algo que nos puede aliviar quizá sea la pantalla. Con ella, Apple se estrena en la tecnología OLED, donde los píxeles se iluminan de forma independiente (a diferencia de las pantallas LED que solo incluyen un sistema de iluminación por los bordes). De esta manera se pueden controlar de forma más precisa los colores, el brillo y el contraste.
Y lo que es mejor para nosotros: ¡la pantalla puede verse sin dificultades bajo la luz del sol!

Con el nuevo iPhone, se estrena también el botón Home en su variante virtual, lo que deja más espacio a la pantalla. Pero, ojo, esto puede representar un problema para aquellos que siempre estamos temerosos de roturas y remiendos, por la imposibilidad de cambiar el equipo directamente en la compañía: si el botón falla, tendremos que cambiar la pantalla completa.
De los precios, ni hablar. Se dice que este será el iPhone más caro de la historia, valorado entre los 999 y 1099 USD, en sus versiones de 120 y 256 GB, respectivamente. Aquí en Cuba, por supuesto, esos números se dispararán más.
Así que el iPhone 8 aterrizará en Cuba como siempre: con mucha pacotilla sin poder sacarle el zumo, y más caro que nunca. Pero, iPhone al fin, querremos verlo.
