
La nostalgia es un sentimiento poderoso. Se manifiesta como el deseo por regresar a un período o lugar en el que fuimos felices.
Diez millones de jugadores disfrutaron de World of Warcraft entre el 2004 y el 2006. Una gran parte de la tribu desea volver a esos tiempos más felices.
La idea principal de un juego de rol es asumir el papel de un personaje dentro de un mundo virtual. Normalmente este personaje pertenece a una clase determinada, por ejemplo: sacerdote, mago, guerrero o paladín. Cada una de estas clases se diferencia del resto por sus habilidades y roles que debe asumir.
En World of Warcraft, al ser un juego de rol masivo, existen muchos encuentros que no pueden ser sobrepasados por un jugador solitario. Para superarlos deben unirse muchas personas, a veces hasta 40. En estos grupos, llamados party y raid deben haber personajes de los tres roles básicos.
Una historia de extensiones, y de redes en Cuba#

WoW se disfrutó mucho en Cuba en aquella época. Servidores privados (o piratas) existían en muchas universidades y en la red de los Joven Club .
La versión original del juego, o vanilla, era muy compleja de jugar. Muchos se quejaban de la falta de balance entre las clases, sobre todo en el aspecto jugador vs. jugador, o PvP. También era difícil lidiar con el largo tiempo de duración de los raids y las largas distancias que debías recorrer a pie.
Poco a poco, algunos jugadores llegaron al nivel máximo y se empezaron a aburrir por falta de nuevos contenidos. En 2007, Blizzard respondió iniciando una serie de expansiones al juego, que ya van por seis con una séptima anunciada. Pronto fue evidente que estas tendían a facilitar el avance en la trama, lo cual no complacía a la totalidad de sus jugadores que buscaban en ellas más que un juego, un desafiante mundo alternativo.
Fue en ese momento que la red de la calle, SNET , comenzó a ganar protagonismo en Cuba, y sirvió para que los jugadores de la primera expansión de WoW de la Habana pudieran estar juntos. La mayor parte de los habituales de esta red no jugaron vanilla.
Con la expansión Mists of Pandaria llegaron los dichosos osos pandas. China es un gran mercado para los videojuegos. También los jugadores casuales, por eso Blizzard simplifica más cada expansión. Pero, ¿qué será el próximo truco para atraer audiencia? ¿vampiros? ¿un mini-game de Candy Crush que te permita subir de nivel?

El marketing tuvo éxito. Pero al mismo tiempo mucha gente se rindió y dejó de jugar. Sobre todo por el asunto de los pandas. Si eres un verdadero fan de la fantasía épica, los ojos te sangran cuando ves uno. Muchos vivían quejandose en los foros de internet: querían volver a jugar la versión vanilla . Y Blizzard como si con ella no fuera. Entonces apareció Nostalrium.
Una oportunidad de recuperar lo clásico… y de jugar con poco ancho de banda#
Nostalrium es un servidor pirata. Eso no significa que los avatares anden disfrazados de bucaneros y digan “arrrrg” todo el tiempo. Bueno,aunque eso puede pasar también. Significa que Nostalrium no estaba operado por Blizzard, sino por unos chicos entusiastas que querían volver a jugar el WoW original con sus amigos de antaño, sin tener que ver pandas corriendo en dos patas. De ahí el nombre.
Nostalrium fue un éxito brutal. Lo tenía todo: una experiencia de juego casi perfecta, una comunidad de jugadores muy chéveres, y no se veían pandas por ningun sitio. Cualquiera podía jugar gratis. Con una conexión no tan buena a Internet podías unirte a la fiesta.
Desde Cuba, la velocidad de las WiFis y ADSL Nauta permitía disfrutar de casi todos los aspectos del juego. Lo único prohibitivo en las WiFis eran los raids de 40 jugadores, como Molten Core o Blackwing Lair, y el battleground masivo de Alterac Valley. Debías tener paciencia con el lag, un enchufe eléctrico y saber que no te estaba saliendo barato. Al vanilla WoW hay que dedicarle tiempo.
Nostalrium es una experiencia distinta a la de los servidores de SNET. Es una versión más antigua del juego, pero la calidad de la experiencia es superior: practicamente todo funciona correctamente. La comunidad tambien es diferente, multicultural, más dada al juego de rol y a mantenerse dentro del personaje.
En todo el tiempo que jugué en Nostalrium nadie me preguntó mi nombre real o mi género.
Servidores piratas han habido desde que el Mundo (del Warcraft) es mundo. Pero Nostalrium, por su seriedad, fue el primero que llegó a cifras de participación en el orden de los cientos de miles de jugadores. La respuesta de Blizzard a este éxito fue la del perro del hortelano.
En diciembre de 2016, Nostalrium cerró, bajo la presión de los abogados de la multinacional. Hay videos regados por Youtube de la comunidad despidiéndose, y no son aptos para personas sensibles.
Nostalrius PVE Server - The Final Moments @ Ironforge - RIP ;_;
En este momento aparecieron dos facciones entre los vanilleros.
Una de ellas quería aprovechar la fuerza del movimiento que se formó en Nostalrium para negociar con Blizzard la creación de servidores oficiales de vanilla. Me imagino que pretendían mostrarle a los empresarios sin corazón los videos de Youtube.
La otra facción optó por la guerra de guerrillas. Se hicieron con las bases de datos de personajes, el software del servidor pirata y lo enviaron a una tierra donde los largos brazos de Blizzard no los alcanzaran. To Russia, my friend. Así ,Nostalrium renació como Elysium y fue popular por un tiempo.

Finalmente, la negociación con Blizzard fue mucho mejor de lo previsto. Resultó que los empresarios tenían corazón después de todo. El viernes 3 de noviembre uno de los productores ejecutivos de la compañía anunció WoW Classic, que promete saciar la nostalgia de la fiel comunidad del vanilla.
Por el momento, sólo se sabe que en el plazo de un año se crearán servidores oficiales, donde los jugadores podrán disfrutar de la experiencia original de World of Warcraft. Debe tener la ventaja de un motor gráfico moderno y la atención dedicada de los profesionales de Blizzard.
Eso sí, habrá que pagar por este regreso a lo clásico. Para la gente en Cuba eso puede significar pedirle un favor a algún amigo y hacerlo por un tercer país. Yo estaría dispuesto a jugar, mientras no haya pandas. ¡Ojo! sólo me refiero a los digitales. Los pandas de verdad sí que me gustan mucho.
¿Conoces a alguien que haya jugado World of Warcraft en Cuba? Seguro su personaje tiene alguna historia interesante que contar.
